22B2 TRELEW

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Proyecto Aeroposta Argentina CIRCA 1940




Les tengo que confesar que armar este escenario fue laborioso. Si hay algo difícil en esto de la arqueología virtual es encontrarse con el "vacío informativo" de la Patagonia de aquellos años. Fotos de la época, casi ni conseguí. No es el unico aerodromo de l'aeroposta, sobre la que casi no hay fotos y muy poca informacion (los otros dos son Puerto San Julian y Puerto Santa Cruz, donde tambien cuando publique el articulo, van sobre todo ver fotos de mi escena :). Cuando digo que a veces se trata de puro "impresionismo historico" :).

Para que se den una idea del rompecabezas, lo poco que sobrevivió visualmente salta desde un pionero de cajón en 1915 hasta imágenes que ya se nos van a los años 50 con el Aero Club a pleno.

Como para todos los terrenos de este proyecto, lograr rescatar este aeródromo del olvido fue posible sobre todo gracias a la enorme ayuda del historiador aeronáutico Guido Ghiretti. Guido me facilitó material y datos clave para poder cruzar la información técnica, limpiar el paso del tiempo y entender cómo era realmente el lugar. Sin su mano, hubiera sido imposible. Como las fotos históricas de 1940 son casi un mito, en esta entrada se van a cansar de ver capturas de la escena hecha por mí en el simulador; fue la única forma de volver a darle vida a tanta historia.






¿Con qué se encontraba un piloto de Aeroposta en 1940?

Para los que volamos virtualmente con comodidades modernas, imagínense lo que era meter un Junkers Ju-52 en este rincón de Chubut hace más de ochenta años. Los papeles del viejo Boletín de Obras Públicas de la República Argentina te lo pintan clarito:

  • El Terreno: Nada de asfalto ni pistas coquetas. Era un campo pelado, llano, seco, lleno de pedregullo y rodeado por esa clásica mata baja patagónica de hasta un metro de altura, lista para morder cualquier aterrizaje complicado por el viento.
  • La Pista y las Señas: Pasamos de un cuadrado inicial de 1.000 x 1.000 metros a un predio un poco más generoso de 1.400 x 1.500 con dos calles de aterrizaje útiles. Para no perderse en la inmensidad del suelo patagónico, las referencias obligadas desde el aire eran las dos torres de radio de Marina a un par de kilómetros al Este y las antenitas de 16 metros dentro del predio.
  • Cuatro Chapas contra el Viento: La infraestructura era la justa y necesaria para aguantar el temporal. Un hangar de 12x15 metros, un taller chico, tres casitas para la gente de Aeroposta que le ponía el pecho al lugar y los infaltables depósitos con nafta de 73, 80 y 90 octanos.




Las fotos abajo son de la escena en desarrollo, habrá cambios una vez terminada.








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